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El año pasado fue el primero en que desarrollamos el curso para todas aquellas personas que deseaban entregar su tiempo en trabajos de cooperación. Sus frutos dieron y de ello ha dado puntual cuenta la revista en su número anterior con los testimonios por ellos ofrecidos. Este año de nuevo abrimos la convocatoria, ampliando el curso a una sesión más, esto es, a cuatro, y recibiendo un número mucho más elevado de personas que el año pasado.

Paco Mayáns durante la narración de su experiencia.

Junto a las sesiones de las motivaciones del voluntario, el análisis de la realidad y el trabajo a desarrollar, hemos añadido una nueva, que nos parecía venía exigida por la fuerza de los acontecimientos: los testimonios de las personas que estuvieron el verano pasado. A fecha de hoy han sido ya tres las sesiones llevadas a cabo: la referida al “perfil del voluntario” tuvo lugar el día 20 de diciembre de 2008, la sesión sobre el “análisis de la realidad” el 17 de enero de 2009, y los “testimonios de los voluntarios” el día 21 de febrero de 2009.

Consuelo Aguilar expuso mediante fotos su vieje y trabajo.

Hemos constatado que en este tiempo han sido muchas las personas que se han acercado a nosotros con la intención de conocer las posibilidades de cooperar con los proyectos que nuestros misioneros desarrollan en el Perú, y en los que la ONGD entra a colaborar. Esta ha sido una noticia a la vez que grata, sorprendente. Es verdad que es mucha la gente a la que se le ha pasado o se le pasa el pensamiento de poder participar en iniciativas como esta, pero de ahí a dar el paso sabemos que hay un trecho. Nosotros nos hemos encontrado con un grupo de unas veinte personas que han acudido a este curso. Algunas de ellas no irán, pero al menos se han quedado con lo que HESED-PERÚ es y pretende ser, otras están totalmente decididas a ir.

Las tres sesiones se han desarrollado en un clima de mucha confianza y familiaridad. Las dos primeras las dirigieron Teresa Oliver y Juan Carlos Moya, a la última le dieron cuerpo Consuelo Aguilar, Juan José Rivas, Andrea Armengol, Rita Arándiga y Francisco Mayans, algunos de los voluntarios del verano pasado.

Imagen de las personas participantes en el curso de voluntariado.

Lo próximo en el tiempo de las experiencias vividas en el escaso mes que anduvieron por Perú hizo de esa sesión un momento lleno de frescura, de emoción, de reflexión, de denuncia. Sus intervenciones estuvieron enriquecidas por las abundantes preguntas de los participantes, ávidos de profundizar en las experiencias y realidades que se nos transmitían. Varias frases sonaron de una manera más intensa: “por más que os contemos  no podremos transmitiros totalmente lo que es meterse en la selva del Perú”, “la gente del Perú es muy sencilla, muy amable y acogedora”, “mi ilusión es volver, no sé cuando pero sé que volveré”.

Gracias a todos los que habéis participado en esta sesión, porque ha superado las expectativas que nos habíamos creado en un principio. Y también a los que no habéis podido venir y que por un motivo o por otro, os habéis quedado con las ganas de transmitir vuestra experiencia.

Rita Arándiga también nos contó su experiencia del verano pasado en la selva.

Los preparativos para este verano ya están en marcha: las vacunas, los billetes de avión, los posibles trabajos a realizar. Confiamos en que este verano pueda resultar tan intenso como a los que fuisteis en el año 2008, y para quienes nos leen y tienen esa inquietud todavía no verbalizada, el año que viene es una nueva oportunidad la que se presenta para materializar aquello que al menos una vez en la vida, uno desearía realizar. Mucho ánimo.