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La Defensa de los Derechos Humanos: El papel de la Comunidad Internacional y de las Organizaciones No Gubernamentales.

En números anteriores, hemos ido reflexionando sobre la Declaración Universal de los Derechos Humanos y su Situación; en este último apartado, vamos a abordar uno de los temas más controvertidos: “La Defensa de los Derechos Humanos”.

Éstos sólo existen cuando se conocen y cuando se amparan en razones sólidas, si no somos capaces de asimilar esas razones por nuestra cuenta, no reivindicaremos nuestros derechos, cuando no se nos concedan o se nos arrebaten, ni tampoco sentiremos la responsabilidad de defender los derechos de los demás.

Hay muchas organizaciones internacionales, nacionales y regionales tanto gubernamentales como no gubernamentales, que trabajan en la promoción y la defensa de los derechos humanos.

La Unión Europea.

Conforme al Tratado de la Unión Europea (1992), la Unión Europea se fundamenta en los principios de libertad, democracia, respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales y estado de derecho. Consecuentemente, la UE respetará los derechos humanos en todas sus actividades, incluidas las relaciones exteriores. Asimismo, considera estos derechos y la democracia como pilares fundamentales para la mejora de la paz y la seguridad así como para el fomento de los objetivos de desarrollo.

Organización de las Naciones Unidas.

Las Naciones Unidas, fueron establecidas el 24 de octubre de 1945 por 51 países. Hoy en día, casi todas las naciones del mundo son Miembros de las Naciones Unidas: en total, 192 países. Cuando los estados pasan a ser miembros de las Naciones Unidas, aceptan las obligaciones de la Carta de las Naciones Unidas, que es un tratado internacional en el que se establecen los principios fundamentales de las relaciones internacionales: mantener la paz y la seguridad internacionales, fomentar entre las naciones relaciones de amistad, realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales y la promoción del respeto de los derechos humanos y servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones. En su Carta fundacional, las Naciones Unidas decían que los derechos humanos estaban en el centro de sus preocupaciones y así continua siendo en la actualidad.

Como ya comentamos, uno de los principales logros, poco después de su fundación, fue la Declaración Universal de Derechos Humanos aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. Las Naciones Unidas están integradas por seis órganos principales: la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social, el Consejo de Administración Fiduciaria, la Corte Internacional de Justicia y la Secretaría. Además, existen otras 19 organizaciones vinculadas a las Naciones Unidas, actuando en campos como la salud, la agricultura y la meteorología.

Las Naciones Unida, consideran que el derecho al desarrollo forma parte de un proceso dinámico que abarca los derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales, mediante el cual, es posible mejorar el bienestar de todos los integrantes de la sociedad. La erradicación de la pobreza, uno de sus principales objetivos, es un elemento fundamental para el goce del derecho al desarrollo.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, se instituyó en 1993 y está encargado de dirigir el movimiento internacional de derechos humanos, desempeñando la función de autoridad moral y portavoz de las víctimas. Cuando se desatan crisis de derechos humanos, hace declaraciones y llamamientos públicos, estimulando el diálogo y fomentando la cooperación con los gobiernos, para reforzar la protección de los derechos humanos en el ámbito nacional. Su objetivo es trabajar con instituciones y organizaciones nacionales, regionales e internacionales, incluidas las organizaciones no gubernamentales, para asegurar la ejecución práctica de las conclusiones y recomendaciones de los órganos internacionales relativos a la protección de los derechos humanos.

El año 2006 fue un año histórico para el sistema internacional de protección de los derechos humanos. Como hechos a destacar, mencionaremos los siguientes:

La Asamblea General de las Naciones Unidas, disolvió la Comisión de Derechos Humanos y creó el nuevo Consejo de Derechos Humanos, celebrándose el 19 de junio su primera reunión. Con respecto a las funciones, una de las principales novedades que presenta el Consejo es la introducción de un examen periódico universal sobre el cumplimiento por parte de cada Estado, de sus obligaciones y compromisos en materia de derechos humanos, basado en información objetiva y fidedigna. Su carácter es universal, es decir, todos y cada uno de los países deberán de someterse a él, evitando los favoritismos.

Diversas ONG’s internacionales han pedido que se incluyan entre los compromisos a examinar, los realizados por los países miembros a la hora de presentar su candidatura, con la idea de disuadir a futuros miembros de incluir promesas que puedan no cumplir. Asimismo, señalan que el Consejo debería crear mecanismos para hacer frente a aquellos países que no se muestren cooperativos con dicho examen.

Como dos grandes hitos del año 2006 que muestran el continuo desarrollo de este sistema internacional de protección, cabe destacar la adopción, por parte de la Asamblea General de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Convención para la Protección de Todas las Personas Contra las Desapariciones Forzadas.

Las ONG’s internacionales siguieron manifestando de manera reiterada y durante todo el año 2006, que un gran número de gobiernos, en la mayoría de continentes, vulneró sus compromisos en derechos humanos, bajo el amparo de la llamada “lucha antiterrorista” y la preeminencia del valor de la “seguridad” por encima del de las libertades individuales y colectivas. Cabe recordar que la Convención contra la Tortura prohíbe el uso de esta práctica por parte de todos los Estados que lo han ratificado, y les exige que emprendan medidas legales para su prevención. Asimismo, denunciaron las violaciones de los derechos humanos cometidas contra la población civil, en situaciones concretas de conflicto, crisis humanitarias y tensión, en la región sudanesa de Darfur, Burundi, RD Congo, Zimbabwe, Líbano y Territorios Palestinos Ocupados, Afganistán e Iraq, entre otras. Por otra parte, resaltaron algunos aspectos positivos en 2006 como, por ejemplo, la puesta en marcha del Tribunal Africano de los Derechos Humanos y de los Pueblos.

ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), instó en el 2006 a los Estados miembros de la Asamblea General de la ONU a reconocer y reafirmar los derechos específicos y las necesidades de los refugiados y los emigrantes, incluyendo la obligación fundamental de no devolverlos a sus países de origen, si se considera que existe riesgo para su vida y su libertad.

De los numerosos ejemplos de 2006, podemos extraer las siguientes enseñanzas para el futuro:

El final del conflicto de Nepal, que el país arrastraba desde hacía diez años y que conllevó abusos contra los derechos humanos, constituye un claro ejemplo de lo que puede lograrse mediante el esfuerzo colectivo. La ONU y gobiernos que mostraban interés, en colaboración con líderes políticos nacionales y activistas de derechos humanos del país y el extranjero, respondieron a la enérgica llamada del pueblo nepalí. La justicia internacional es primordial para mantener el respeto por los derechos humanos: en 2006, Nigeria entregó por fin al ex presidente liberiano Charles Taylor al Tribunal Especial, a fin de que fuese juzgado por crímenes de guerra y crímenes de la humanidad.

Las ONG’s internacionales, pusieron en marcha una campaña masiva, que llevó a la Asamblea General de las Naciones Unidas, a aprobar en 2006, una resolución para empezar a elaborar un tratado internacional sobre el comercio de armas. La proliferación de armas es una amenaza grave para los derechos humanos, por ello, la voluntad de los gobiernos de ponerla bajo control, es un paso importante hacia la consecución de un mundo «liberado del temor».

Asimismo, la campaña de la activista iraní de derechos humanos, ganadora del Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi, por la igualdad de las mujeres en Irán, ha prendido una antorcha que no se apagará hasta que se haya ganado la batalla. Por su parte, la campaña a favor de la abolición de la pena de muerte, cobra cada vez más fuerza gracias a la acción de la sociedad civil.

Finalmente, queremos reseñar un hecho acontecido el 13 de Septiembre de 2007. Se trata de la adopción, por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, tras más de 20 años de intensos debates.

Estos avances -y muchos otros- han tenido lugar gracias al valor y al compromiso de la sociedad civil. De hecho, el más significativo de los signos que permiten albergar esperanzas de transformación en el panorama de derechos humanos, es el propio movimiento de derechos humanos: millones de defensores y defensoras, activistas y personas de a pie, que están pidiendo un cambio; marchas, peticiones, blogs, camisetas o brazaletes pueden parecer insignificantes en sí mismos, pero, al unir a las personas, generan fuerzas incalculables, abriendo caminos de esperanza, de paz y de tolerancia.

Queremos concluir con palabras de Eleanor Roosevelt, gran defensora de los derechos humanos, que presidió la Comisión de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en sus primeros años. Ponía de relieve tanto la universalidad de esos derechos como la responsabilidad que entrañaban cuando se preguntaba:

“En definitiva ¿dónde empiezan los derechos humanos universales? Pues en pequeños lugares, cerca de nosotros; en lugares tan próximos y tan pequeños que no aparecen en los mapas. Pero esos son los lugares que conforman el mundo del individuo: el barrio en que vive; la escuela o la universidad en que estudia; la fábrica, el campo o la oficina en que trabaja. Esos son los lugares en los que cada hombre, mujer y niño busca ser igual ante la ley, en las oportunidades, en la dignidad sin discriminación. Si esos derechos no significan nada en esos lugares tampoco significan nada en ninguna otra parte. Sin una acción decidida de los ciudadanos para defender esos derechos a su alrededor, no se harán progresos en el resto del mundo.”