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Queremos recoger en este número el paso del hermano Juan Oliver Climent por Valencia durante el pasado verano, y plasmar algunas de sus palabras en la presentación que ofreció sobre la realidad del Perú, precedida de una celebración eucarística. Este acto tuvo lugar el día 16 de septiembre de 2005 en la Iglesia Conventual Nuestra Señora de los Ángeles. Durante su intervención pudimos ver un video en el que se recogía con mucha precisión lo que es la realidad del Perú, el Vicariato Apostólico de Requena, y los diversos lugares donde viven nuestros misioneros.
El Hno Juan Oliver presentando la geografía de Perú Después de permanecer un año viviendo en Requena (Perú), y de crear, dirigir y supervisar varios proyectos de nuestra ONGD, se le pregunta sobre varias temáticas que resumimos en tres áreas principales. Sobre la cuestión sanitaria, nos dice que, a día de hoy, depende en exclusiva del Ministerio de Salud, cuya infraestructura desplegada en la selva consta de cuatro puestos permanentes, y un solo hospital para una zona tan extensa como Andalucía. El hospital está situado en Requena, y no reúne las condiciones exigidas para que cualquier persona pueda ser atendida de cualquier dolencia que revista cierta gravedad. Dada esta situación, las personas más graves han de viajar a Iquitos para acceder a un hospital con ciertas garantías. El único medio de transporte son las lanchas, por lo que han de viajar durante más de 12 horas en la misma hasta llegar a la citada ciudad. No disponen de ningún otro medio de transporte más rápido, por lo que no hay alternativa. En estas lanchas se mezclan todo tipo de personas, enfermas o no; y de mercancías: animales, fruta, y un largo etcétera. Por otro lado, la asistencia sanitaria y la cobertura que ofrece es pésima: las gentes que acuden a un hospital o médico, han de pagárselo íntegramente, así como las medicinas, lo que resulta muy costoso. Lo que sí es más frecuente son las postas sanitarias, dispersas por diversos poblados. Concretamente, Cáritas Requena atiende unas cuarenta, que son dirigidas por promotores de salud, es decir, personas que reciben unos cursos de capacitación sanitaria, los cuales son financiados todos ellos por proyectos de diversas ONGD’s. En relación a la educación, Juan comenta que el Vicariato comprende más de quinientos núcleos de población, de los cuales, muchos de ellos no llegan a cien habitantes. Dadas estas circunstancias, es difícil precisar si los niños están escolarizados en su totalidad. Por ley así debe de ser, pero otra cosa bien distinta es la realidad. La calidad de la enseñanza es deficitaria debido a los medios insuficientes con los que se cuenta: falta de material escolar, falta de libros, escasez de bibliotecas, falta de condiciones en las casas de los niños para que puedan desarrollar su trabajo con cierta tranquilidad… El profesorado se dedica, en muchos casos, a dictar, pues no disponen de libros de texto. Además, aproximadamente el 50% de días lectivos se pierden, entre otras cosas, porque los profesores han de ir a cobrar su mensualidad a las poblaciones más importantes, lo que supone desplazarse en lancha, con unos dos días de ida y otros dos de vuelta, más uno o dos días de estancia en la ciudad para cobrar y esperar la venida de la próxima lancha que les devuelva a su lugar de origen. A muchos niños, con edades comprendidas entre los 8 y los 12 años, al no tener oficio ni beneficio, al estar muchas horas por la calle sin tener nada que hacer, se les ha facilitado la posibilidad de permanecer un tiempo extra en unas aulas donde reciben clases, impartidas por otros jóvenes más mayores que se ganan un dinero. Se pretende apoyar la formación que reciben en los centros escolares, pero incidiendo en los conocimientos y destrezas básicos: lectura, escritura y cálculo. Este proyecto está siendo cubierto por la ONGD HESEDPERÚ.
Aspecto de la iglesia de Ntra Sra de los Ángeles durante la presentación de la realidad del Perú A nivel religioso, constata la religiosidad de la población, en general. Eso sí, a su manera. Tienen su forma peculiar de vivir el evangelio y la fe, y son muchos
los jóvenes que participan en los actos y celebraciones de las
diferentes parroquias. En general, las iglesias suelen estar llenas. Por otro lado, hay muchas sectas, tema altamente preocupante en esta zona, no tanto por la competencia que pueda suponer a la Iglesia Católica, sino por el fanatismo que imprimen en sus discursos y actitudes, como por el submundo que estas personas generan. En relación a los misioneros, su importancia social es muy importante. En general, nos quieren y nos aceptan, a pesar de que allí somos extranjeros. También se tiene la sensación de que, por muchos años que se vivan en la selva, nunca vas a ser uno más de ellos, aunque hagas grandes esfuerzos por integrarte. Finalmente, fue preguntado sobre lo que se puede hacer desde aquí. Su respuesta fue que cada cual ha de preguntarse a nivel individual qué es lo que tiene que hacer en relación a una realidad como aquella, que conoce y a la que ya no puede taparse los ojos. Apuntó hacia un cambio de mentalidad, tanto de los que vivimos en Europa y en los países ricos, como de aquellos que viven en los países pobres, pues muchas situaciones de marginación social que se viven en el Perú, si bien es cierto que hallan su raíz en el mismo país, no es menos cierto que la actuación de los países ricos afecta a las economías y políticas de los más pobres, les condicionan, y al final, el que siempre sale perdiendo es el más débil. Tendrían que crearse mecanismos a nivel internacional que recorten la distancia entre países. Por otro lado, “nosotros no ganamos dinero, no tenemos sueldo, y vivimos de limosna…” Finalmente, lo que se puede hacer es rezar.
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