Crónicas del Vicariato

Visita a las misiones del Ucayali

El día 6 de octubre, alrededor de las 5:25, partimos de Requena a visitar las misiones de Ucayali. Aunque sean pocos días, es una visita importante. El día se presentaba nublado, húmedo, fresco. Tal vez nos acompañaría la lluvia en algún tramo del viaje; nuestro propósito era visitar varias comunidades y llegar a primera hora de la tarde a Juancito.

1

La primera parada fue en Bretaña. El río se encuentra muy bajo, las playas y arenales que se han formado son muy extensos, la navegación en muchos tramos se hace difícil y exige aumentar las precauciones, buscar las partes navegables del río. Desembarcamos en el puerto cercano a la Compañía. Allí me encontré con un profesor joven de Requena, que me esperaba y me llevó en su moto a la Parroquia. En el mismo templo me encontré con los animadores y otras personas, con quienes hablé y acordamos la fecha de la próxima visita, que será el 7 de diciembre, la víspera de la Fiesta Patronal, la Inmaculada. Visité también el Colegio de Secundaria, comprobando las mejoras que el Ministerio ha realizado en la Institución (unas aulas prefabricadas y otras mejoras materiales y técnicas, como el internet).

Posteriormente seguimos la marcha hacia Huacrachiro. Un pueblo que en pocos años ha sufrido los continuos embates del río, debiendo desplazarse hasta a cinco lugares diferentes buscando una ubicación segura, que hasta ahora no se encuentra. Como solemos hacer al llegar a los pueblos, buscamos la casa del animador y la Institución educativa, el director es un conocido de hace muchos años. Hacia él nos dirigimos, pues la animadora no se encuentra en el pueblo. Pudimos ver algunas mejoras conseguidas, no muchas, debido a los cambios frecuentes. La escuela es de madera y no dispone de buenas condiciones; pero así es como los profesores deben esforzarse para que los alumnos aprendan. Pudimos coordinar algunas acciones para el futuro. Lo más inmediato que, al regresar hacia Requena, tendremos una celebración del sacramento del Bautismo.

6

Nuevamente al río y a continuar el viaje. Conversamos con el hermano Ricardo anunciándole que, probablemente, hacia las 2:30 o las 3:00 de la tarde llegaríamos a Juancito. No sabíamos lo que nos esperaba. Llegamos hacia las 13 horas a la población de Victoria. Un pueblo grande, en el distrito del Maquía, pero uno de los más importantes del río Puinahua. Busqué la Institución educativa. Nos habían informado que era una construcción nueva, situada en otro lugar. Lejos, en el otro extremo del pueblo. El calor era fuerte. De repente se me acercó un señor y me preguntó si me dirigía al Colegio. Se ofreció a llevarme en su moto. Cuando le pregunté su nombre y quién era, me respondió que era el profesor Valerio Torres y que era el Director. No lo había reconocido hasta entonces. Pudimos ver la nueva infraestructura, verdaderamente extraordinaria, grande; conversamos de varios asuntos que nos interesan de la formación. Y acordamos encontrarnos al regreso para seguir hablando de alguna situación que nos preocupa.

Nos dispusimos a la última etapa del viaje. ¿Cuándo llegaremos a Juancito? Tal vez en dos horas. Poco intuíamos lo que nos esperaba. El motor no funcionaba muy bien. Cada cierto tiempo había que limpiar la hélice o el conducto de la gasolina. Pero llegó un momento en que todo se paró; al medio del río, con un calor sofocante. ¿Qué podíamos esperar? Tal vez una lancha que nos remolcara, un peque-peque que nos llevara a algún poblado desde el que pudiéramos comunicarnos. Pero, nada. “Oh, la selva”. Recordé el escrito de José Antonio García. La selva es así de imprevisible, sorprendente, misteriosa. Sin poder hacer nada, en medio de la corriente. Si al menos fuéramos a favor de la corriente, decía Romel.

En esta situación no queda más que esperar, y no desesperar. Poco te invita a lo idílico. Los mosquitos (zancudos), los tábanos (moscos) y otros animalitos no te permiten olvidar dónde te encuentras. Esperar, aunque tampoco se sabe bien qué, porque por allí y ya en todo el trayecto que pudimos realizar, no vimos más que dos pequeñas canoas, una surcando y otra bajando.
Romel probó lo indecible y, al fin, pudo poner en marcha el motor. Avanzábamos a paso de motelo (tortuga). Pronto llegaremos a Puerto Enrique, o a Sal Raúl… Pero casi no sabíamos dónde son encontrábamos. Sí que eran casi las 5:00 de la tarde y que el motor no avanzaba casi nada. Ejercicio de paciencia. Iba oscureciendo. Las preguntas seguían: ¿dónde estamos?, ¿cuánto nos falta? No acertamos con la respuesta. Y oscurecía. Ni la luna llena vimos aparecer; parecía estar escondida.

Un viaje por el río en estas condiciones, por la noche, es una buena experiencia. Gracias a Dios, llegamos a Juancito. Eran más de las 10:00 de la noche. Pronto, después de saludar a Ricardo, a descansar.

2

El sábado día 7 estuvimos todo el día en Juancito. Después de algunas preocupaciones por el motor y de intentar alguna solución, quedé con el hermano Ricardo en acudir a la Institución educativa en la que imparte Educación religiosa, para participar en la inauguración de una Galería del arte, iniciativa del profesor de esta área y llevada a su realización con la colaboración de muchos de los estudiantes. Después de saludar al director y a algunos profesores, pasamos al acto de la inauguración, con todos los alumnos sentados en las graderías de la cancha deportiva; palabras de bienvenida, de sentido de la exposición; palabras de agradecimiento y bendición de la obra artística. Todos pudimos comprobar las dotes artísticas de los alumnos, sobre todo en pintura y en modelar figuras de frutas de esta tierra, elaboradas con elementos (papel, sobre todo) reciclados. Muy hermoso. Ojalá que este arte, como se dijo, contribuya a buscar la belleza, a cuidar la naturaleza, a cultivarse personalmente.

Al terminar, comprobamos el funcionamiento del motor, con el asesoramiento de un mecánico, todo se pudo solucionar, al menos momentáneamente. Gracias a las buenas personas.
Para la tarde, acordamos viajar a Bolívar. Después del almuerzo se desató una lluvia intensa, que no malogró nuestra decisión de visitar el pueblo. No fue fácil. De camino hacia el pueblo, vimos una playa inmensa que tuvimos que rodear para llegar a la orilla-puerto del camino hacia Bolívar. Subir aquella pendiente, con el barro tan resbaladizo, requería esfuerzo y atención. Pero lo conseguimos. Llegamos al pueblo y muy pronto se reunió un grupo de gente, en la capilla. ¡Qué pronto te ven! Pudimos comprobar el esfuerzo de la gente para terminar la capilla. ¡Falta poco! ¡Queremos ter- minarla antes de que acabe el año! Descansamos un poco mientras hablamos de la vida de la gente, de sus esfuerzos por sobrevivir. Tienen una grande y rica cocha; también sembríos y plantaciones. Pero, como siempre, no es fácil comercializar, sacar al mercado, los productos cosechan. El animador y otras personas nos acompañaron hasta la orilla donde nos esperaba Romel en el deslizador. Regreso a Juancito. Al atardecer celebré la Eucaristía con aquella comunidad.

Día 8, domingo. Después de la Eucaristía, nos trasladamos a los caseríos cercanos de 13 de Enero y Nuevo Berlín. El primero de ellos es una población shipiba y cuenta con apenas una docena de vecinos, la mayoría de ellos son miembros de una misma familia y muy jóvenes; las dos niñas mayores estudian en la Institución de Juancito y se trasladan diariamente en una canoa que manejan ellas mismas. Hay una escuela bilingüe; casi todos los alumnos son hermanos. Hablamos con la mamá de esta familia, la única persona adulta que encontramos, además de un señor que estaba instalando cables de luz; esta mujer nos pudo contar algunas cosas que había oído a sus mayores. Recorrimos el espacio del pueblo, pero no encontramos a más personas.
Visitamos el otro pueblo, Nuevo Berlín. La noche anterior fue el colofón de sus fiestas patronales. Habían acudido equipos de fútbol de varios pueblos (como Obrero, Juancito…). Cuando nosotros llegamos encontramos poca gente; más niños que adultos. Era el final de la fiesta. Día de descanso. Pronto regresamos a Juancito.

Por la tarde, sobre todo paseo, visita a la Institución educativa y prepararnos para sufrir la noche. Gran sufrimiento, no poder dormir nada a causa de la discoteca que algunos profesores han montado en este pueblo; de esos que, dicen, llevan cultura y progreso a los pueblos (será incultura y mala educación). Comprobar una vez más el nefasto testimonio de muchos profesionales de la educación y el conformismo silencioso de la gente. Porque lo cierto es que, en toda la noche, no pudimos pegar ojo. Hasta la casa bailaba, me movía, se quejaba del mal gusto y de la incomodidad de aguantar este retroceso en la civilización.

4

Día 9, lunes. A las 6:00 de la mañana iniciamos el viaje hacia Tierra Blanca. Llegamos a las 9:00. Tuvimos una buena travesía. ¡Cuántos pueblos han desaparecido o han retrocedido por el efecto del agua, buscando una mejor ubicación! Nuevo Delicia, Pucapanga, San Juan de Tierra Blanca…
En el puerto, la hermana Amanda y un motocarrista esperando. Encuentro con los hermanos. Wilfredo un poco resfriado. Por la tarde visita al director de Secundaria. Ha sido un día de encuentros con muchas personas y familias.

El martes, después de ir al puerto muy temprano, hablé con Wilfredo sobre la situación de la Parroquia y otras cuestiones que nos ayudan a ver el presente y futuro de esta Parroquia. Hoy la celebración ha sido a las 6:00 de la mañana (por la noche era el partido decisivo de Perú con Colombia). La directora del Inicial me invitó a visitarles; nos prepararon una bonita recepción y conversamos sobre las necesidades de esa institución. También visitamos la Institución Primaria.
Por la tarde encuentro con los jóvenes de quinto, conversación con las hermanas Guadalupe y Amanda. Comienza el partido de fútbol y yo me fui a caminar casi  hasta la mitad de la carretera hasta San Juan de Tierra Blanca.

Día 11, miércoles. Desde la madrugada, lluvia muy intensa y fuerte, con gran aparato eléctrico. Ha habido energía eléctrica hasta las 3:30, y eso que Perú solo ha logrado el empate con Colombia. La lluvia ha sido constante hasta la 10:30. Los alumnos no han aparecido en el Colegio por lo que mis encuentros con ellos han sido suspendidos.

Aprovecho para hacer un trabajito recogiendo los nombres de los religiosos que aparecen en los Libros de Bautismo. He hecho solo hasta el libro 10. Es interesante conocer la historia de este pueblo y los hermanos que han dejado parte de sus vidas aquí. Gracias, hermanos, por vuestra misión, por vuestra siembra y paciencia, vuestro sacrificio y vida entregada.

Continuamos conversando sobre la parroquia, las actividades pastorales, educativas… Después del almuerzo y de descansar un poco, a las 14:00 horas continuemos el viaje Hacia Orellana, a donde llegamos un poco antes de las 17:00. Gracias a vosotros, hermanos: Wilfredo, Amanda, Guadalupe e Inés.

5

Ya en Orellana, los saludos a las hermanas y… a preparar la casa… a las 19:00 horas, el rosario y la misa. Cena con Romel y a descansar.

Desde la misma llegada, me llama la atención todas las mejoras, obras, maquinaria. No cabe duda de que se han producido muchos cambios y que están realizando muchas obras. Como tendré ocasión de ver, varias Instituciones Educativas son nuevas, con instalaciones amplias, modernas. También en el mismo pueblo, muchas calles se están renovando, hay luz eléctrica casi todo el día…

Día 12, jueves, Fiesta de la Virgen del Pilar. No obstante la distancia y los pocos medios de comunicación, desde aquí también se siguen los acontecimientos que se están viviendo en España. ¿Qué está pasando? ¿Por qué se quieren separar?

Por la tarde, la espera de los animadores. Después de la misa, tiene lugar el primer encuentro. Son pocos, ha habido dificultades para las movilidades. Pero empezamos:

Día 13, viernes. A primera hora, participo, invitado por el Director y los profesores de Religión, en la Institución Educativa Cavero Egúsquiza en una oración y bendición de los nuevos locales. Es una de las Instituciones que ha sido totalmente remodelada o renovada. Dispone de muchas comodidades y medios para ofrecer una buena educación. Están preparando las Bodas de Oro del Colegio, cuyo promotor principal fue nuestro hermano José Ramón Palací Garrido.

Este día y el sábado, lo principal fue el encuentro de animadores de los caseríos. Poco a poco, se fueron reuniendo un buen grupo. Con ellos trabajamos varios temas: el Proyecto Pastoral del Vicariato, la Biblia, la Familia (Amoris Laetitia), el Año Litúrgico; sin dejar de lado los ensayos de cantos y las dinámicas. Fue un bonito y fructífero encuentro. En la evaluación pusieron de manifiesto su agrado y gratitud. Acordamos tener dos encuentros anuales.

Gracias a toda la comunidad. Especialmente a los catequistas y a las hermanas Franciscanas Misioneras de la Natividad (Victorina, Inés y Gloria).

El viernes por la tarde, en el rápido, llegó a Orellana nuestro hermano Enrique Iglesias, que atenderá esta parroquia durante unas semanas. Gracias, también a ti, Enrique, por estos meses de presencia y de ayuda, especialmente en Flor de Punga y, ahora, en Orellana.

El domingo día 15, antes de las 7:00 de la mañana iniciamos el viaje hacia Contamana, pero visitando antes el pueblo de Inahuaya. La lluvia había sido intensa durante toda la noche y presagiaba un día de lluvia incesante, suave. Apenas nos embarcamos, comenzó a llover. Nuestro destino era el pueblo de Inahuaya. Nos acompañaban los animadores de este pueblo y de Ipuano.

3

Al llegar al puerto, había cesado la lluvia. Una lancha trataba de descargar un gran camión que tiene como destino la carretera que se pretende construir hasta Pampa Hermosa. Lograron el desembarco porque todavía la tierra no estaba empapada. Nosotros seguimos hacia el pueblo, a la casa del animador. Pero al instante volvió la lluvia, esta vez con más intensidad.

La comunidad había sido convocada para la celebración a las 9:00 horas. Como pudimos, pues la capilla está al final de una calle que se inunda cada vez que llueve, llegamos allí empapados de agua y con mucho barro; nos encontramos con algunos niños y dos mujeres mayores; poco a poco, se fueron reuniendo más.

A la entrada de la capilla se halla una pila bautismal de mármol; es raro encontrar otra igual en nuestro territorio.

La verdad es que la lluvia no nos dejaba casi escucharnos. Al terminar, mientras esperábamos que cesara de llover –lo que no ocurrió-, hablamos de la historia del pueblo y de la pila bautismal. Según los mayores, proviene de la época del caucho y el pie era también de mármol. Pasaba el tiempo, pero seguía fuerte la lluvia. Tuvimos que decidirnos a salir como fuera, descalzos y mojándonos totalmente con la bendita agua.

7

Y así seguimos el viaje, lentamente, hasta llegar a Contamana, hacia a las 12:30. Saludé a los hermanos y almorzamos. Una casa que me trae siempre el recuerdo de muchos de nuestros hermanos y las ayudas que nuestra Provincia hizo para mantener el CEBE y transformar el edificio que ahora ocupa.

La tarde la ocupamos en conversar acerca de la vida fraterna y de las actividades que se realizan. Para el martes está programada una reunión con el consejo parroquia. Con la celebración eucarística, terminamos este día.

El lunes día 16, compartí la oración de los Laudes y el desayuno con las Francisanas del Niño Jesús. Las tres gozan de buena salud y viven con ánimo las tareas que pueden realizar todavía. Casi todo el día restante, estuvimos visitando las obras que se están realizando en la Capilla de Loreto, con el objetivo de realizar alguna acción de tipo social; ya han comenzado las hermanas con un grupo de mujeres, realizando varias especialidades; visité también el taller Luz de Esperanza, comprobando la buena marcha de las actividades; con el hermano Antonio, visité la capilla Virgen de Aguas Vivas (o Nuevo Progreso) y caminamos por aquellos caminos y cerros, hasta llegar al barrio de Maracaná y, desde allí, hasta la Parroquia.

8

El día 17, compartí la oración Laudes y el desayuno con las Hermanas de la Doctrina Cristiana; pudimos conversar acerca de algunos proyectos, viendo su viabilidad y el beneficio para los más pobres (como sería fundar un economato de comestibles). Después visita al CEBE, y a las escuelas de primaria en el Barrio San Francisco, donde presta sus servicios la hermana Carmen, Franciscana del Niño Jesús; fue una alegría entrar en aquella aulas, comprobar la atención de los niños a las explicaciones de la hermana, y el mucho interés de las profesoras. Por la tarde, tuvimos una reunión con todos los profesores y el personal que trabaja en el CEBE; fue un encuentro muy positivo, pues además de los agradecimientos, se realizó una revisión de las actividades y una evaluación del camino recorrido; los profesores hicieron algunas propuestas que son tenidas en cuenta: trabajar más en coordinación con el CEBE de Requena, realizar encuentro en Requena, para compartir experiencias y mejorar en la atención a los niños.

Por la noche tuvimos el encuentro del Consejo Parroquial, después de la Eucaristía. Su misión, cuidar las actividades y la vida de la Parroquia, preparar la próxima Asamblea Parroquial. Este año el tema central es la Familia, y a él se dedicará la Asamblea y a dar a conocer un manifiesto parroquial, con las líneas fundamentales y los caminos a recorrer para ser una familia, una comunidad viva que irradie el Evangelio a su alrededor. Como estos días se ha dado a conocer que el Papa Francisco ha convocado un Sínodo a la Amazonía (2019) y que el próximo (2018) está dedicado a los Jóvenes, conversamos cómo contribuir con nuestra reflexión a estos Sínodos. Son temas que serán tenidos en cuenta en todo el Vicariato en los dos próximos años. La reunión terminó con un compartir preparado por los hermanos Antonio y Ana María.

Día 18. Rezamos los Laudes y desayunamos juntos. Hemos dedicado algunos momentos al encuentro personal y comunitario; aunque siempre nos da la impresión de ser una visita rápida y de quedar temas pendientes. Todavía pudimos reunirnos con otras personas, pero por poco tiempo. Después del almuerzo con los hermanos, nos despedimos y salimos rumbo a Orellana.
Pero antes, entramos en el pueblo de Pampa Hermosa, un pueblo que se ha visto desplazado bastante por el cambio de cauce del río Cushabatay, que tiene buena tierra para los cultivos (desde la palma aceitera, hasta el cacao, que parece ser lo más actual). Para llegar al pueblo, hay que tomar un motocarro que circula por una carretera de tierra, impracticable cuando llueve; desde la carretera se ven los campos de maíz y de otros productos de temporada; al llegar al pueblo, un arco da la bienvenida a los que entran. Se llega a la inmensa plaza, donde se encuentra también la iglesia.

Impresiona la construcción, toda ella de ladrillo y cemento, pintada de azul, en bastante buen estado, aunque se notan algunos deterioros. A la puerta de la iglesia, me esperan el animador y un grupo de jóvenes y adultos; es un gozo encontrarnos, conversar, ensayar cantos y animarnos a seguir el camino de Jesús. No faltan las solicitudes de ayuda, tanto para los libros litúrgicos y de cantos, como para poder trasladarse a algunos pueblos recién creados, más arriba en el mismo río Cushabatay. Pude visitar la Institución Educativa Secundaria.

Parada en Ipuano. Un grupo grande esperando, mujeres y niños con el animador. Visita a la capilla (está en sus inicios), conversación con los vecinos, noticia de un joven que desapareció hace tres días…, visita a las escuelas. Un pueblo que tuvo que trasladarse desde el lugar que el río inundó completamente, hace cinco años, obligándoles a buscar terrenos de altura. La gente, muy amable, acompañando en todo momento y agradeciendo la visita, aunque fuera tan breve.
Regreso a Orellana. Encuentro con las hermanas y con Enrique. Apenas tiempo para asearse un poco y prepararse para la Eucaristía. Fueron muy pocas horas pero dieron para informar sobre los últimos cambios que se producen después del Capítulo, tanto la comunidad de Orellana como en la de Tierra Blanca. Gracias hermanas, a toda la Congregación, por el servicio inestimable en las dos misiones.

Día 19. Antes de las 6:00 de la mañana, salimos hacia Tierra Blanca. A las 11:30, llegamos a Juancito. El objetivo principal era la celebración de la Confirmación. Son cinco jóvenes que han recibido su preparación durante el año y que afirman su decisión de seguir el camino de Jesús y de continuar formándose. Que el Espíritu os guía y fortalezca. El camino es largo y mucha la tarea.

Día 20, a las 6:00 de la mañana, salida hacia Victoria para cumplir un compromiso con las autoridades. Apenas llegué al puerto, me dirigí al Colegio, a las nuevas instalaciones educativas, y me encontré con todos los alumnos y profesores en plena tarea de limpieza del vasto territorio. Parece que se van haciendo muchas construcciones en lugares como este, que contrastan con la pobreza del lugar y que plantean dudas sobre su conservación. Así que reanudamos el viaje.

9

Las siguientes paradas fueron Polo Sur y Bolívar. Dos pueblos a orillas del Puinahua, como Victoria y los que seguiré visitando. Polo Sur quedó aislado de la margen del río; el cauce antiguo se convirtió en una cocha donde se crían ricas especies de peces. El pueblo es grande y bello. Me acompañaron varias personas con muchas atenciones hacia mi persona: una profesora, el “apu” (que es también el encargado del botiquín de Cáritas) y otras personas. Bolívar es un pueblo también pequeño y que va siendo desplazado por los derrumbes en la orilla. Tiene un colegio de Secundaria, además del Inicial y de Primaria. En estos pueblos se cultiva mucho plátano y yuca.

El viaje iba llegando a su fin. Nos quedaba Huacrachiro, donde se habían preparado un grupo de niños para el bautismo. Pudimos adelantar un poco la celebración; ensayamos cantos, hicimos una breve catequesis del sacramento y la misma celebración en la que diez niños recibieron el bautismo. Gracias a los que habéis preparado a los padres, a los jóvenes del coro. Se nota en la gente de aquí los continuos cambios que el río obliga a la población.

Mientras estuvimos en el pueblo, un gran grupo de pobladores se informaba y debatía si debía ser comunidad nativa o campesina. Pregunté las ventajas de esta cuestión. Un profesor me respondió que cosas positivas, pocas, pero sí mucha división. Una vez más, uno se pregunta por qué las autoridades marean a estos pobladores, en lugar de ofrecerles un trabajo digno y eficaz. Tal vez algún día llegue a saberlo.

El cielo se iba poniendo gris, amenazando lluvia. Partimos de Huacrachiro y nos dirigimos a Bretaña, pero para detenernos allí solo unos minutos; más largos fueron los tiempos de llegar y de salir, que de encuentro con la gente. Pero no se podía más. Habíamos pasado una fuerte tormenta y se avecinaba otra o la misma en otra parte.

Nuestro destino: Requena. Llegamos poco después de las 6:00 de la tarde. Había llovido intensamente estos días.

La alegría del encuentro con los hermanos de aquí y de haber podido realizar la visita a las misiones de Ucayali. Gracias a Dios. Gracias a todos los hermanos y hermanas, a toda la gente que nos ha acogido con cariño y mucha fraternidad.

Juan Oliver
Obispo Viacariato de Requena

Encuentro de familias necesitadas en Contamana

El jueves, día 24 de agosto, hemos tenido el encuentro de familias necesitadas con las que el grupo de voluntarios samaritanos suele visitar, con cierta frecuencia, para hacer seguimiento y acompañamiento; semanal o quincenalmente reciben una canasta de alimentos para la familia. Realizamos dos encuentros, uno en agosto y el otro en diciembre, cerca de la navidad.

Las mamas acudieron con sus hijitos. Después de la acogida y bienvenida, nos hemos presentado los voluntarios samaritanos para que nos conozcan, luego cada una de las familias se presentó. Terminada la presentación, los niños pasaron a un salón para desarrollar actividades con un grupo de samaritanos. Los adultos nos quedamos en el auditorio para un momento de reflexión compartida.

1

El hermano José Luis expuso las raíces de la pobreza, los tipos de pobreza y las personas a las que afecta más la pobreza: los niños y los adultos mayores. Finalmente con la Palabra de Dios que nos habla de vivir con entrañas de misericordia se pasó a presentar las distintas actitudes y acciones.

Érica, voluntaria samaritana, hizo una dinámica para hacer los grupos de compartir. Se hicieron cuatro grupos; cada grupo animado por una voluntaria samaritana: Hna Yolanda, Elisa, Isabelita y Érica. Los niños seguían haciendo actividades, animados por Baneza, Magaly, Danitza y Gamalier. Estaban atentos y contentos.

Los adultos después del trabajo en grupos, realizaron la puesta en común, respondiendo a las siguientes preguntas:

¿Qué hace la Iglesia católica por las familias y personas necesitadas?

Pedimos que no desmayen y sigan con estos apoyos que nos sostiene en nuestras necesidades.

2

 ¿Qué hemos de hacer las personas necesitadas?

Después de la puesta en común, aparecieron las animadoras con los niños y niñas; Érica, les animó a compartir los trabajos realizados. Luego, se repartió refresco y bizcocho, ofreciendo una bolsa con bizcochos para llevar. También se repartieron “hermosos y coloridos vestidos” para las mamitas. El encuentro terminó con mucha alegría y con ganas de volvernos a encontrar; con las manos alzadas cantamos la canción de la alegría.

Campaña de solidaridad “Compartir 2017” en Contamana

Esta campaña la organiza la comisión social de la Conferencia episcopal peruana para toda la Iglesia en el Perú. Tiene como finalidad despertar la conciencia que todo cristiano debe tener ante la realidad de pobreza que nos urge a dar respuestas concretas y comprometidas. La comisión social prepara y envía un material excelente para la reflexión (texto base) y para trabajar con actividades concretas (texto escolar).
El grupo de voluntarios samaritanos  es el responsable de llevar adelante esta campaña en la parroquia y en las instituciones educativas. Este año por la huelga de docentes no hemos podido realizar el trabajo, preparado por los profesores de Religión, en las distintas instituciones educativas.

1

¿Qué hemos hecho a nivel de la comunidad parroquial?

Esta campaña de solidaridad y compartir es una oportunidad para impulsar una comunidad de puertas abiertas a los más necesitados; un llamado a tener como programa de vida la obras de misericordia; un recordatorio que nos confirma que “creer y confesar a Jesús como el Hijo de Dios nos conduce a compartir”, si nos animamos a compartir la pobreza se reducirá, los enfermos encontraran consuelo, los presos motivos para recuperarse como personas de bien y los forasteros hermanos que acogen sin barreras, ni fronteras.

Como bien afirma el papa Francisco, “la misericordia es la viga maestra de la Iglesia”, y, por supuesto, nuestro deseo es que los sea de nuestra comunidad parroquial. Agradecemos los esfuerzos que hace esta “Comisión Social de la Conferencia Episcopal Peruana” por ayudarnos a abrir los ojos ante realidades que urgen a dar respuestas de caridad.

2

Viaje al Caserío de san Jerónimo

El día 29 de septiembre salimos de madrugada para el Caserío de San Jerónimo. Viajamos en deslizador, la travesía duró cuatro horas surcando hacia Pucallpa. Llegamos al puerto, bastante difícil de encontrar, menos mal que las autoridades del caserío nos estaban esperando. Del puerto al caserío se tarda tres cuartos de hora en motocarro. El camino, como había llovido días anteriores, estaba bastante mal. El motocarrista era un hombre muy experimentado, pues a pesar del barro del camino, pudo avanzar, eso sí, con mucho esfuerzo.

Llegados al caserío, los padres de los niños que se iban a bautizar fueron apareciendo para inscribirlos. Se desató una fuerte tormenta con lluvia. Después de un buen rato, iniciamos la celebración de los bautismos. La verdad que fuera de los padres y padrinos no participaron moradores del caserío, se percibía bastante frialdad, se notaba la ausencia de un animador que, al menos de vez en cuando, reúna a la comunidad cristiana para orar y celebrar la Palabra de Dios. Eso se nota mucho y no ayuda para que las celebraciones sean más vivas y tengan un compromiso real de hacer comunidad y vivir la vida cristiana.

1

Es una experiencia fuerte que nos interroga: ¿Qué estamos haciendo? ¿Qué futuro tiene la Iglesia católica en nuestros caseríos? ¿Podemos hacer más de lo que podemos?  Para hacer más de lo que hacemos habría que visitar, estar más tiempo con los moradores… Eso supone un gasto económico fuerte.

Partimos del caserío antes de que lloviese más. El camino de regreso al puerto donde estaba atracado el deslizador estaba todo embarrado por la lluvia, a cada rato había que descender del motocarro para quitar el barro pegado a las ruedas, para que  pudieran rodar. Felizmente apareció un motocarro con un motor más potente y, con dificultades, llegamos al puerto, montamos al deslizador y regresamos a Contamana. Llegamos a las seis de la tarde.

Fr. José Luis Coll, ofm