
El altruismo, una evidencia de la evolución del ser humano
Asegura la Biología que el altruismo no existe en la naturaleza, algo que entra en conflicto con la intuición y la evidencia. Seguramente esta última no escarba lo suficiente y, en la superficie, multitud de comportamientos y conductas llevan a algunos a afirmar, con rotundidad, su existencia. La Biología lo enfoca desde el punto de vista de los recursos consumidos, demasiados para ofrecerlos alegremente en un mundo natural en el que no abunda casi nada y escasea casi todo. Nuestra intuición no lo interpreta desde el punto de vista de la escasez de recursos, para una quinta parte de la Humanidad los recursos son abundantes y no es fácil hacerle ver que el exceso aquí supone carencias allí. Las otras cuatro quintas partes asumirán el altruismo con matices diferentes. Donde poco hay todo se comparte, salvo en situaciones de carencia absoluta en las que impera la ley del más fuerte. La historia de la Humanidad nos ha dejado hitos indelebles en forma de pirámides, murallas, circos y catedrales, todos ellos derroches de peculio y vidas, para la Biología, muestras de fervor, fe e intereses aunados para el pueblo llano.

El ser humano por su formación, costumbres y mitos es peculiar, la cultura ha construido civilizaciones en las que determinados valores, que acrecientan la supervivencia, han ido ganando peso. Uno de ellos puede ser el altruismo. Incluso el capitalismo, como régimen económico basado en la preeminencia del capital, también muestra sus flecos de beneficencia y filantropía. Capitalismo y globalización, canibalismo de recursos e inmediatez en la llegada de información, generan un nuevo paradigma para el que no parecemos preparados. Seguimos adaptados a lo inmediato y no a hacer nuestros los problemas que acontecen al otro lado del orbe. Sin embargo, nuestro consumismo y el de toda la población que se vaya adicionando al rodillo consumista de Occidente terminará transformando en un erial lo que ahora es un vergel.
La reiteración en el impacto mediático (televisión, prensa) es fundamental para la concienciación, aunque sin duda, la mejor forma de comprender los problemas de otro es sufrirlos. La convivencia genera comprensión, aunque para convivir se requiere un perfil y predisposición determinados. No todo el mundo vale, aunque con compromiso los excluidos de este grupo de altruistas serían insignificantes en número.

Es digno de elogio el que por unos ideales es capaz de cortar temporalmente con su círculo de confort, para lanzarse al ruedo del altruismo humanitario, también tiene mérito la lucha por el altruismo ecológico, considerablemente ligado al anterior enfoque vital.
Estas líneas con vocación de homenaje, pretenden recordar que no todos somos igual de afortunados. El despilfarro hay que erradicarlo y la desigualdad hostigarla. Si sufrir los rigores de la carencia de comodidades, que asumimos como innegociables, es el primer paso para asimilar e incorporar a nuestro bagaje emotivo, los conceptos de redistribución e igualdad, deberíamos asociar como obligatorias, periódicas estancias en lugares como los que gestiona esta ONG en Perú.
No consintamos que el altruismo quede simplemente como un concepto, que consiga alcanzar la categoría de certeza está en nuestra mano.
José Ángel Mena

